“Ahora vamos a lo racional”

Mi novia no lee mis emails diarios. 

 

En realidad, no entiende muy bien esto de que cada día envíe un email a personas “desconocidas”. 

 

(lo pongo entre comillas, porque si me lees cada día, de persona desconocida tienes poco).

 

Cuando le conté cuantas personas leían este email (y de esto ya hace unos meses), se sorprendió. 

 

 

El otro día hablaba con ella de algo, pero nos fuimos por las ramas enseguida. 

 

Que si esto, que si lo otro, que si aquello. 

 

Y me dijo. 

 

“Ahora vamos a lo racional”.

Uy. 

No le digas a un copy “ahora vamos a lo racional”. Porque si algo sabemos nosotros es que la gente somos personas emocionales. 

 

La mayoría de nuestras compras y nuestras acciones son emocionales…

… pero necesitamos la parte racional para confirmarlo.

 

Un ejemplo. 

 

Coca-Cola vs. Pepsi

No nos engañemos, saben parecidas. Y según el país, se vende más una u otra. 

Bebemos Coca-Cola por emoción. Porque es la que siempre hemos visto beber a nuestros padres, porque es la chispa de la felicidad, blablabla. 

Pero buscamos lo racional (en este caso, el sabor) para justificar nuestra decisión. 

 

Otro ejemplo. 

Tú no te compras un curso online porque en el Módulo 3 incluye un ejercicio para hacer flexiones con una mano atada a la espalda

No. 

Ni siquiera te lo compras para aprender a hacer flexiones. 

Te lo compras porque el verano que viene quieres tener una tableta de abdominales que llenen de likes tu Instagram. 

Pero claro, esto tú no lo dices. Tú dices lo de la flexión. 

 

Cuando trabajo en un proyecto, dentro de la parte de investigación, me fijo en las razones emocionales y en las racionales. 

Y trabajo las dos. La emocional y la racional. 

La combinación da ventas. ¿Lo comprobamos?

 

Copywriting emocional y racional para vender con cerebro y corazón

 

Un abrazo

 

Ricardo

 

PD: ¿Tú eres más emocional o racional? Venga, te leo.

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